COMPROMISO VS LEALTAD

Podría parecer que el tema de la lealtad ha dado de sí todo lo que podía. Sin embargo, me parece que la lealtad que, es un concepto que, a mi entender es bastante primario y con muchos efectos secundarios, debemos reemplazarlo por el de compromiso. Este último hoy en día suena a cárcel, a encerrona y, al contrario que la lealtad, tiene muchas expresiones q
ue denotan su aspecto problemático. 

Hacer algo por compromiso es algo que por lo general se opone directamente a hacer lo que uno quiere. Estar en una situación comprometida no es algo que tampoco se considere como algo positivo.

La lealtad acepta en bloque, tu eres leal hacia una persona, y la lealtad prueba su fuerza cuanto más incondicional es. Es decir, cuanto más irracional es, cuanto menos dispuesta está a escuchar razones y dejarse persuadir, por no tener en cuanta las circunstancias y ser leal pase lo que pase, más loable y virtuosa es esa lealtad.


La lealtad es un concepto como la valentía, que solo se prueba en las situaciones adversas. La valentía no se demuestra sentado en el sofá, se demuestra cuando viene el bandido a ese mismo sofá a atacarte. Del mismo modo, la lealtad se demuestra ante la tentación, ante el conflicto, y al contrario que la valentía, que siempre es buena si se aplica a la causa correcta, la lealtad es indiferente a la causa y ya sabe de antemano cuál es su elección. En la lealtad, las acciones que apoyas las decide otro, no tú.

Ante este defecto de fábrica, acude el compromiso. El compromiso es selectivo porque te comprometes a cosas. Incluso cuando dices que te estás comprometiendo con alguien, no te comprometes a cualquier cosa. En el caso de una pareja, te comprometes a no engañarle, a cuidarla, respetarla, etc. Cuando te comprometes con un amigo, te comprometes a serle sincero, a tenerle respeto, etc. Cuando te comprometes con una empresa también está definido aquello a lo que te comprometes, que vendrá en tu contrato. Cuando eres leal, cualquier asunto relevante que te sitúe en el lado contrario será una muestra de deslealtad.

Todo lo que se salga de ese compromiso no está predefinido, es discutible, y ponerte en el lado contrario no te convierte necesariamente en traidor. Como los compromisos que se adquieren con cada quien son diferentes, todos combinamos diferentes compromisos sin problema, mientras mantenemos la libertad de decidir lo que queramos en el límite de esos compromisos. La lealtad no puede ser muy numerosa. Cuantas más lealtades tengas, menos confiable te verán cualquiera de esas personas a las que se la prometiste.

El compromiso a su vez es positivo. Dijimos que la lealtad es negativa, la lealtad no se demuestra día a día. Se demuestra cuando hay problemas y te paras del lado correcto, del lado del que pende tu lealtad. Por el contrario, el compromiso es positivo porque si te has comprometido a fortalecer lazos con un ser querido, eso se demuestra día a día, o al menos con mucha más frecuencia que cuando hay problemas. La lealtad no puede elegir el contenido, solo el lado. El compromiso sí, y ni siquiera tiene que escoger un lado, pues si te comprometes a decir la verdad pase lo que pase, está claro que no siempre estarás del lado de tu amigo.

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