Entradas

Mostrando entradas de octubre, 2023

LA SUERTE

Imagen
A la suerte se le puede dar o no un cariz más místico. Hay personas a las que les gusta pensar que, de alguna manera, el universo le tiene en mente y le prepara cosas. De alguna manera, el universo está más o menos en su sitio si resulta que apruebas o suspendes el examen de mates. Por mi parte, como creyente en muy pocas cosas, me limito a pensar que la suerte no es más que probabilidad. Si resulta que te ocurre algo que tenía poca probabilidad de ocurrir en un sentido positivo, tienes muy buena suerte y si ocurre en un sentido negativo, tienes mala suerte.  ¿Qué todo tiene un por qué? Por supuesto, si pudiésemos rastrear toda la cadena de causas de un evento sabríamos el por qué de todo. Pero por no saber los pasos intermedios que conducen a algo, no es necesario inventarse que ha sido el destino. O lo que es lo mismo: que no podía suceder de otra manera.  El fijarse en que esta semana has visto cinco matrículas capicúas y que justo has conocido al amor de tu vida, es ignora...

LAS APARIENCIAS ENGAÑAN, PERO NO TANTO

Imagen
  Si las apariencias engañasen siempre entonces dejarían de ser apariencias. Si los perros dejasen de tener forma de perro, cuando viésemos un animal con esa forma, no se nos pasaría por la cabeza decir que se parece a un perro. Decir que se parece a un perro solo tiene sentido cuando normalmente esa forma (o apariencia) coinciden con la realidad de perro. En otras palabras: las apariencias, en condiciones normales, no engañan tanto. Y no lo pueden hacer porque la apariencia es la primera aproximación a través de la cual conocemos la identidad de algo. Si la apariencia no funciona también empezamos a replantearnos lo demás. Si nos dijesen que un animal que es clavado a un ornitorrinco en realidad fuese un perro, tendríamos serias dudas para creérnoslo, porque por mucho análisis de ADN que hagas y lo que me cuentes de sus ancestros, tengo en mi cabeza que el perro y la apariencia de perro normalmente coinciden. Si por lo menos el ornitorrinco ladrase… ¿Por qué razón acabo de emp...

LA MADUREZ

Imagen
  La madurez es un concepto que por lo general no se acierta a definir mucho. Parece uno de esos conceptos ambiguos y poliédricos que dependen del ángulo y de quién los vea. Sin embargo, yo no creo mucho en ese tipo de conceptos: debe haber algo en común en todas esas conductas si estamos utilizando la misma palabra para definirlas. Tiene que haber algún nivel de realidad en que esa palabra describe lo mismo en todas las circunstancias. Entiendo que, si fuera de otra manera, utilizaríamos una palabra diferente. Para este tipo de investigaciones, me gusta irme a lo que queremos decir en el sentido más literal primero. Me gusta abstraer desde los mismísimos frutos a los que llamamos maduros, para irnos después a las personas a las que designamos de la misma manera. Quien me conoce sabrá que no soy muy versado en frutas y verduras, pero creo no andar muy alejado si digo que un fruto inmaduro es un fruto que no está listo para comerse. Es un fruto que no ha alcanzado todavía las me...

LA AUTORIDAD

Imagen
La autoridad podría ser la potestad que tienen unas personas sobre en relación con decisiones en ciertos ámbitos de su vida o sobre las reglas que rigen su conducta en ese ámbito delimitado. Quizá podríamos distinguir después la calidad de esa misma autoridad. ¿Cómo se mediría la calidad? Pues quizá por la intencionalidad de la autoridad, (¿busca tu bien o busca sentirse superior a ti?), por la discrecionalidad (¿tiene que explicarse y tiene reglas, o hace lo que le da la gana?), por la extensión (¿es autoridad sobre algo específico o sobre demasiadas cosas?), etcétera. La autoridad a lo largo de la vida de una persona tiene varias fases (o eso se espera). La primera fase pasa por la infancia. En ese momento, si la autoridad se ejerce bien, lo normal es que los niños hagan de la autoridad de sus padres su propio sentido moral. Las reglas que mis padres y mis profesores y otros adultos me marcan y constituyen mi frontera entre el bien y el mal. No tengo frontera propia ya que, como ni...